“El sueño de Doña Juana” (2)

Juana Alejandro Hernández, hace cuarenta años, emprendió la gran aventura de su vida, al fallecer su esposo y quedar como madre soltera en San Cristóbal La Vega, en el municipio de Valle Nacional, decidió dedicarse a criar cerdos, para sacar adelante a sus hijos. Persiguiendo su sueño logró crear una granja, pero no pudo materializar la implementación de una carnicería, falleció el 12 de julio de este año, a sus 76 años de edad.

Relató su nieta Guadalupe Vázquez Alejandro, que ella comenzó con seis jaulas de cerdos a criar sus animales y aprendió a hacer la carne enchilada, la longaniza y los tamales de masa cocida con puerco. Este mismo legado lo transmitió a las mujeres de la familia.

Su trabajo la entusiasmó, al grado que ayudaba al nacimiento de las crías y les limpiaba el hocico al nacer, para evitar que se ahogaran.

En el año de 2018, resultó beneficiada con un proyecto gestionado ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), y le entregaron seis marranas y un semental, así como material para construir seis jaulas más y lámina para techar las jaulas y una fosa séptica.

“El sueño de Doña Juana” (3)

Doña Juana encabezaba un grupo de mujeres, de las cuales no todas fueron persistentes, pero ella comprobó ante el gobierno federal, de manera efectiva la inversión realizada. Al siguiente año resultó beneficiada con la segunda parte del proyecto, que incluía otra fosa séptica, una revolvedora, tres jaulas maternas y seis cajones más, además de seis cerdos más, la instalación del agua para bebederos y la instalación eléctrica.

Doña Juana soñaba con lograr la tercera parte de su proyecto que consistía en la instalación de una carnicería, para comercializar sus productos.

Como consecuencia de la venta de la carne, logró adquirir una motocicleta para el reparto de productos cárnicos.

También cambió la lámina de asbesto de su humilde vivienda y levantó un poco más el techado de su casa, mejorando sus condiciones de vida. Lamentablemente ya no lo pudo disfrutar, murió por complicaciones del apéndice.

“El sueño de Doña Juana” (1)

Ya no pudo disfrutar las mejorías de su vivienda, fue trasladada a casa de familiares para que la pudieran atender. Estaba en proceso de construir su baño, el cual ya no pudo terminar.

A pesar del duro golpe, la familia continúa con el legado de Doña Juana y se dedican a la venta de carne. Ellos son Guadalupe Vázquez (nieta), Obdulia Joaquín, Ernesto Méndez Alejandro (hermano) y Luis Argenis Pérez.

Piden a las autoridades la conclusión del proyecto, pero tras los anuncios del gobierno federal de detener el financiamiento de este tipo de proyectos, la tercera parte se ha quedado estancada y más ahora con la pandemia del Covid-19.

Los familiares piden a las autoridades ayudarles a finalizar el sueño de Doña Juana, quien entregó su vida a esta actividad productiva, por una necesidad al enviudar y tener que sacar adelante a una familia.

“El sueño de Doña Juana” (4)

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